Las 5 fases del emprendimiento: ¿en cuál estás tú?

Las 5 fases del emprendimiento: ¿en cuál estás tú?

Emprender es un camino apasionante que conlleva un esfuerzo continuo a lo largo de las diversas fases. Saber en qué fase te encuentras te ayudará a saber si estás canalizando adecuadamente tu energía y a decidir los pasos a seguir. Aunque cada negocio es un mundo, hay determinadas etapas de crecimiento por las que la mayor parte de los emprendedores pasan. ¿Cuáles son las 5 fases del emprendimiento principales y en cuál te encuentras? ¡Sigue leyendo! Te contamos todo lo que necesitas saber.

Primera etapa: el nacimiento de la idea

Aquí se produce el nacimiento de la idea. Hay miedos, dudas, inseguridades y, por supuesto, motivación. En esta fase es fundamental validar la idea, así como comprobar que hay una demanda real en el mercado y que el negocio puede prosperar. Para ello, cabe investigar a la competencia y testear su eficacia de algún modo, como puede ser lanzar una campaña de pago o hacer networking. Aquí la pregunta clave es: ¿la gente estaría dispuesta a pagar por lo que ofreces?

Segunda etapa: la puesta en marcha de la idea

Una vez compruebas que la idea es viable, llega el momento de ponerla a funcionar. En esta etapa ya tendrás tus primeros clientes, pero el volumen aún no es el de un negocio rentable. Aquí es necesario que trabajes en el marketing, en las ventas y en las mejoras de tu producto o servicio. Si no cuentas con un equipo, es probable que te toque ocuparte de muchas tareas, pero siempre con un foco claro: conseguir que el negocio arranque. Es esencial que la gente sepa de ti, por lo que deberás invertir tiempo en darte a conocer y mejorar tu visibilidad, algo para lo que te pueden ayudar las colaboraciones con otros emprendedores.

Tercera etapa: la consolidación

En esta fase sientes que el negocio se consolida y que ya generas ingresos de forma recurrente, además de dedicarle mucho tiempo. Esta inversión en tiempo es tal que puedes hasta llegar a sentir cierta sensación de agobio y empezar a preguntarte si vale la pena todo el esfuerzo que estás haciendo. Para evitar que este sentimiento dé por finalizado tu emprendimiento, es necesario organizarse y crear hábitos que eviten esa frustración. Las herramientas que te ayudan a ahorrar tiempo, como las de automatización de redes sociales o las de e-mail marketing, pueden ser tus grandes aliadas. Céntrate en documentar los procesos y en recuperar tiempo para poder invertirlo en otras tareas que sí te den resultados. Y recuerda: la clave de esta fase es aguantar.

Cuarta etapa: la escalada

Esta etapa está marcada por los objetivos que te marques en este momento, como pueden ser tener más tiempo para ti o aumentar los ingresos. Es importante, que llegados a este punto, empieces a delegar. Olvida el impulso de querer controlarlo todo. Este es el momento de formar equipo y trabajar con colaboradores. Piensa en las tareas que no es esencial que hagas tú, como pueden ser la facturación o el diseño de creatividades, delégalas a buenos profesionales e invierte ese tiempo donde nadie más pueda sustituirte o donde aportes valor.

Quinta etapa: el liderazgo

Si has llegado hasta aquí, ya te habrás posicionado como líder en el mercado. ¿Cuál es tu próximo objetivo? Mantener esa posición. Aquí ya eres conocido, la gente te ve como un referente y cuentas hasta con poder de negociación, tu equipo funciona adecuadamente y te puedes encargar de áreas estratégicas. Ahora te toca prestarles atención a las innovaciones y tendencias de mercado y adaptarte a lo que vaya saliendo, evitando, así que una startup te arrebate en un momento lo que tanto te ha costado conseguir, y hasta investigando si hay alguna que te interese adquirir.

¿Ya sabes en qué fase del emprendimiento estás? ¡Cuéntanos tu experiencia!