4 técnicas creativas que te ayudarán a emprender

4 técnicas creativas que te ayudarán a emprender

Llevar adelante un proyecto emprendedor es un reto que exige, en muchas ocasiones, una gran capacidad creativa. Aunque la creatividad esté muy relacionada con aquellos ámbitos artísticos, como la pintura o la música, lo cierto es que es una capacidad que compartimos todos los seres humanos, y que utilizamos diariamente para hacer frente a retos y problemas que se interponen en nuestro camino.

Ser creativo no es un don ni un talento, sino una facultad que podemos entrenar y mejorar mediante distintas técnicas. ¿Sabías que aquellas empresas que fomentan procesos creativos superan a su competencia en el crecimiento de ingresos, cuota de mercado y liderazgo competitivo? Si quieres saber cómo convertir tu creatividad en un activo para tu idea de negocio, no te pierdas estas cuatro técnicas creativas que hemos seleccionado para ti. 😉

1- La caja de las ideas

Fritz Zwick, un astrónomo norteamericano creó en 1969 este método analítico-combinatorio para facilitar la resolución de problemas mediante el análisis de las partes que lo componen, para luego realizar de manera aleatoria múltiples combinaciones.

Esta caja de las ideas está dividida en tres etapas: la primera, el análisis, donde se valoran los atributos que componen el problema y las distintas variantes de cada atributo; la segunda, la combinación al azar de esos atributos, y por último, la búsqueda morfológica, donde se analiza la viabilidad de cada combinación resultante.

Para ponértelo más fácil, pongamos un ejemplo. Imagina que quieres crear un nuevo tipo de bebida refrescante que revolucionará el mercado. Sin embargo, las ideas están casi todas agotadas y necesitas buscar una salida innovadora. Esta es la manera en la que aplicarías esta técnica:

Las combinaciones de las variables de los atributos son diversas, y tú te encargarás de valorar cuál de ellas es la más viable. Un tetra brick sabor limón de 2 litros pensado para deportistas… ¿por qué no?

2- La sinéctica

Pasamos a un plano psicológico con esta metodología ideada por William J. J. Gordon, un inventor que reunió una amplia variedad de patentes de servicios y productos a lo largo de su vida, como por ejemplo, la de la nieve artificial.

Gordon postuló que, aunque la solución de un problema sea racional, el proceso de pensamiento para llegar a esa solución, no siempre lo es.

Las sesiones de sinéctica pueden durar hasta tres horas. En el proceso, el sujeto debe volver lo extraño conocido, para posteriormente volver lo conocido extraño. Esto se consigue a través de cuatro tipos de analogía:

  • Analogía personal. En ella te identificas con el objeto en discusión. Por ejemplo: si fuese un sofá, ¿qué sentiría?
  • Analogía directa. Esta analogía trata de comparar el objeto en discusión con realidades que se le asemejan. Por ejemplo: si se diseña un objeto volador, estudiar cómo vuela un ave.
  • Analogía simbólica. Se trata de describir la idea a través de imágenes objetivas. Por ejemplo, si el problema en cuestión fuese un libro, ¿qué título tendría?
  • Analogía fantástica. Esta analogía deja de lado el sentido común y se centra en nuestra capacidad de fantasía, traduciéndola posteriormente en opciones realizables. Responde a la pregunta “¿cómo desearíamos que esto funcionase?”

Este proceso nos permite romper con lo convencional, saliéndonos de una zona común para bucear en otros ámbitos de pensamiento que aportan una nueva perspectiva al problema.

3- Seis sombreros para pensar

Seis sombreros de seis colores que representan seis diferentes tipos de pensamiento. Edward De Bono creó este famoso método utilizado hoy en día en diversas áreas del conocimiento y potenciada por empresas de todos los ámbitos.

Para entender en qué consiste esta técnica creativa, debemos conocer de cerca esos seis sombreros para pensar, los cuales, como comentábamos, presentan distintos colores:

  • Blanco: neutral, se encarga de la información.
  • Rojo: sentimientos, emociones, intuiciones.
  • Negro: negativo, señala lo que está mal.
  • Amarillo: positivo, constructivo.
  • Verde: creativo, busca alternativas y ofrece nuevas ideas.
  • Azul: mediador, elige los temas y define los problemas.

Esta metodología se lleva a cabo, normalmente, en equipo. Hay dos maneras de desarrollarlo: por un lado, otorgando un sombrero de cada categoría a los miembros del equipo durante un determinado tiempo, haciendo rotación; por otro, dejar que los miembros del equipo se pongan el sombrero que deseen cada vez que quieran expresar una idea.

4- Brainstorming

No podíamos cerrar esta lista sin mencionar uno de los métodos más conocidos en el ámbito de la creatividad: el brainstorming, o lluvia de ideas. Aunque esa palabra se haya convertido en un concepto amplio utilizado para describir la búsqueda de ideas, no deja de ser un técnica con su metodología y rutinas específicas.

Para realizar un brainstorming es necesario que se reúna un equipo dispuesto a crear un ambiente libre de juicio y crítica. De hecho, hay una serie de condiciones que se tienen que cumplir, siendo ésta la más importante.

Además de la prohibición de juicios durante la sesión de brainstorming, el grupo debe dejar que las ideas acudan a su mente de manera libre, escuchar siempre las de los demás y dejar que se acumulen la mayor cantidad de ideas posibles para así llegar a una que destaque por su calidad.

La primera fase de un brainstorming consiste en la comprensión del problema por parte de todo el grupo. Después, viene la fase productiva donde se pueden utilizar una serie de subrutinas que favorezcan la creatividad. Ya por último, llega el descubrimiento de soluciones, examinando qué propuestas destacan y fijando criterios específicos para la selección de la idea final.

Esperamos que estas cuatro técnicas te puedan ayudar a encontrar nuevas soluciones e ideas en tu proyecto. Si eres emprendedor, ¡sigue atento a nuestras próximas publicaciones!