Carlos Pérez de Terras de María Castaña: «Un buen producto no tiene por qué venir avalado por un sello»

Carlos Pérez de Terras de María Castaña: «Un buen producto no tiene por qué venir avalado por un sello»

Productos frescos y ecológicos, directos del huerto al plato. En eso se resume la filosofía de trabajo de Carlos Pérez, propietario de la empresa “Terras de María Castaña”, con la cual muchos monfortinos están más que familiarizados. La cercanía y calidad de su proyecto llamaron la atención del jurado de nuestro concurso de proyectos empresariales A Semente, otorgándole, de esta manera, el primer premio en su cuarta edición.

Pérez nos habla largo y tendido sobre todos los aspectos que rodean el concepto “ecológico”, tan explotado últimamente por las grandes empresas y ansiado por muchos consumidores. Además, cuenta su experiencia como concursante en nuestro certamen y cede algunos sabios consejos a los participantes de esta 5ª edición.

Parece que los productos ecológicos están de moda últimamente, pero muchos no saben realmente lo que significa el término. ¿Cómo explicarías el concepto “ecológico”?

Los productos ecológicos van más allá de un sello o certificado, de hecho solo es lo último. Detrás de eso hay valores como pueden ser el respeto a naturaleza y el entorno, el respeto hacia nuestro rural, a la tierra; el respeto también al consumidor final, la honestidad, el escoger el mejor producto, el más fresco, el de más cercanía…

En la actualidad, como bien dices, los productos ecológicos están de moda, y esto también lo ven los grandes productores de convencional los cuales entran el mercado ecológico con las mismas bases que en el convencional (más producto en menos tiempo y menos coste, más durabilidad de los productos, mayor aguante al transporte…) Al final todo esto reduce la calidad.

Pienso que un buen producto, sano, sin químicos ni conservantes, fresco y de kilómetro0 no tiene por qué venir avalado por un sello; ni que sea peor que el que no lo tiene; ni que el bueno sea el producto ecológico que viene plastificado, recogido una semana y media antes a miles de kilómetros de nuestra casa y expuesto en la estantería del supermercado donde podría estar cualquier otro. El buen producto lo tenemos en nuestro entorno, en la época que nos encontremos, cultivado sin químicos ni abonos de síntesis, pero sobre todo con mucho cariño por gente como nosotros. Que venga envuelto en un plástico con un sello pegado, pienso que es prescindible.

Se habla mucho de la pérdida de sabor de algunos alimentos a causa de la producción masiva, siendo el tomate un claro ejemplo. ¿Crees que la vuelta a una agricultura más sostenible devolverá el sabor a lo que comemos?

Por supuesto, la agricultura convencional se basa en sacar mayor cantidad de producto en menor tiempo y menos espacio, abaratando al máximo los costes de producción. Con esto se consigue abastecer la población de alimentos, pero la calidad baja.

El ejemplo que mencionas del tomate es ideal para explicarnos. Éste necesita el tiempo de maduración que la propia planta marca, por supuesto también el empleo de abonos orgánicos, la calidad del agua, los cuidados preventivos de plagas y enfermedades, las podas, la elección de las variedades más sabrosas (que normalmente no son las que admiten mucho transporte, ni conservación). Por eso nosotros vendemos nuestro tomate el mismo día que lo recogemos, prácticamente en el punto exacto de consumo o como mucho dos o tres días antes.

Siguiendo el ejemplo del tomate, lo aplicamos a todo lo que nos cultivamos, desde 6 clases de pimiento, berenjena, calabacines, varios tipos de calabazas, varios tipos de judía, los repolos, brócoli, verdura de hoja, lechugas y un largo etcétera…

En Monforte de Lemos encontramos mucha preocupación por el aprovechamiento sostenible de sus tierras. ¿Cómo ves el futuro de tu sector en el municipio?

Nosotros estamos buscando más tierras en las que cultivar dentro de nuestra comarca, por lo que animo a todos los que estén interesados en ceder sus tierras a ponerse en contacto con nosotros y así darle un uso la esas tantas tierras abandonadas.

Al igual que necesitamos más tierras en las que cultivar, también necesitaremos más mano de obra, lo cual es interesante para el empleo local. Pienso que esta comarca tiene una muy buena oportunidad con el sector primario.

Cualquiera que piense en darle un uso a su tierra o esté dispuesto a ceder durante un periodo, os invito a ponerse en contacto con nosotros en el teléfono 662348738 o en el correo terrasdemariacastanha@gmail.com.

Echando un vistazo en la página de Facebook de tu empresa Terras de María Castaña enseguida se nota que tienes clientes fieles. ¿Es importante el uso de las redes en tu negocio?

Sí, muy importante. Y una herramienta muy útil que tiene nuestra empresa, no solo para anunciar sus productos, sino también para mostrar la manera en la que trabajamos.

Eres ganador del cuarto certamen de nuestro concurso “A Semilla”. ¿Cómo valoras tu experiencia en él?

Fue una experiencia increíble, el reconocimiento del jurado a mi idea de proyecto fue el mayor premio que jamás pude imaginar. Por supuesto que ya es un proyecto arrancado, aunque espero llegue mucho más allá, con reconocimientos como este dan un grande empujón de energía.

Ya por último, nos gustaría que aprovecharas esta entrevista para darles pistas al nuevos concursantes sobre las claves de presentar un buen proyecto a nuestro concurso. ¿Te atreves a darles algún consejo?

Ser uno mismo, ser transparente, y por supuesto estar seguro de que tu idea sea viable, por muy sencilla o compleja que sea. Con que sea viable no quiero decir que lo sea desde lo principio, sino que a lo mejor no es necesaria una grandísima inversión para hacerla viable, sino que empezando un poco más abajo puede arrancar una idea, y empezando desde más arriba puede ser insostenible si tienes unas amortizaciones grandísimas que no te dejan arrancar. Claro está que no soy un experto en finanzas, solo es el ejemplo de nuestro caso, que comenzamos con unos recursos mínimos, sin subvenciones ni ayudas. Solo con esfuerzo y trabajo constante se hacen reales las bases de una idea.