Estos son los mayores miedos a la hora de emprender

Estos son los mayores miedos a la hora de emprender

Tener iniciativa emprendedora puede llegar a ser un acto de valentía. Tanto es así, que muchas buenas ideas quedan paralizadas por el miedo y nunca llegan a ver la luz. Según el estudio Global Entrepreneurship Monitor, elaborado por la Asociación Red GEM España, el 46% de los que no emprenden dicen no dar el paso por miedo a fracasar.

¿Tienes miedo a emprender? No te preocupes, nosotros queremos ayudarte a dar el salto a través de nuestro concurso de proyectos empresariales. Y por si aún te queda algún temor en el cuerpo, aquí van los mayores miedos a la hora de emprender y cómo afrontarlos:

Miedo a perder dinero

Llevar a cabo un proyecto supone, en muchas ocasiones, un gran desembolso de capital. El miedo aparece cuando no estás seguro de que tu idea vaya a generar suficiente retorno monetario. Y aunque se haya demostrado en más de una ocasión que la frase “quien no arriesga, no gana” es una gran verdad, la cautela también es necesaria a la hora de llevar a cabo tu propia iniciativa.

Sin embargo, no debes tirar la toalla sin estar completamente seguro. Hay varias maneras de comprobar que tu inversión no se trata de ruleta rusa. Asegúrate de que conoces al milímetro el negocio donde te vas a posicionar: su entorno legal, social y económico; la competencia y la filosofía de tu propio proyecto. Tienes muchos recursos online que te pueden servir de apoyo, como este caso práctico elaborado por el portal de autoempleo y emprendimiento de la Comunidad de Madrid que habla sobre el análisis de riesgos.

Otra forma interesante de ponerle remedio a este miedo es explorar el concepto de mínimo producto viable, que te permite crear tu proyecto sin despilfarrar recursos y así validar que tu idea de negocio es escalable y rentable (con la mínima inversión).

Miedo a no encontrar clientes

Tienes una gran idea, pero sin clientes, ésta nunca será un éxito. En un mercado tan saturado, destacar es una tarea complicada. Por ello, han sido muchos los proyectos que han funcionado gracias a un uso eficaz de la comunicación. Utilizando bien tus canales comunicativos, conseguirás atraer la atención de tus clientes, y ellos te encontrarán a ti. No dejes de lado este punto tan importante y busca siempre proyectar una imagen accesible y efectiva.

Las redes sociales, por ejemplo, pueden ayudar a dar visibilidad a tu negocio por un bajo coste. Del mismo modo, hacer posicionamiento en buscadores (SEO) con tu web, te permitirá aparecer en las búsquedas que hagan tus potenciales clientes. Aquí tienes 5 estrategias de comunicación que todos los negocios deben llevar a cabo alguna vez en su recorrido.

Miedo a la competencia

Ser original es importante, pero no te asegura el triunfo. El Iphone no fue el primer teléfono inteligente, pero sí el primero en satisfacer las necesidades de los usuarios. Nike cuenta con la mayor cuota de mercado en calzado deportivo, sin embargo salió al mercado décadas después de Adidas, Puma y Reebok.

No le tengas miedo a la competencia. De hecho, puedes sacarle partido a tus actuales competidores mediante la herramienta de benchmarking. En esta guía tienes un buen resumen sobre cómo utilizarla.

Miedo a la burocracia

Sabemos que los obstáculos administrativos pueden llegar a resultar desesperantes, sobre todo en productos con un marco legal complicado. En este caso saber anticiparse es clave. No dejes que te sorprendan e infórmate muy bien sobre la situación legal alrededor de tu idea: ¿habrá algún cambio de ley próximo? ¿Sabes exactamente los pasos que tienes que seguir para poder poner en práctica tu negocio? Para ello, lo más recomendable es contar con una asesoría que aporte garantías sobre estos temas, mientras tú te centras en el eje central de tu negocio, tus clientes y tu producto o servicio. Si te sientes seguro respecto a esto, ya verás cómo el temor se va esfumando.

Miedo a equivocarte

Ya lo dice el refranero popular: “errar es humano”, y cuando tengas que tomar varias decisiones para tu proyecto, no descartes que algunas no van a ser las más acertadas. Cada equivocación debe suponer un aprendizaje, y no hay mejor manera que el ensayo y error para realizar un proceso de mejora continua. Todo esto tiene un nombre: iterar. Echa un vistazo a este post y aprende más sobre este concepto de la metodología Lean Startup.

Como ves, emprender no tiene por qué dar miedo si sabes cómo hacerlo. ¿Te sigue atormentando algo? Cuéntanoslo en la sección de comentarios. 🙂

Inscríbete en el concurso A Semente